El Plus que le Hace Falta (y lo seguirá haciendo)

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Whatsapp nació a finales de la década pasada, y se volvió rápidamente famoso porque ofrecía una alternativa a los sms parecida a la que ofrecía Blackberry para sus equipos, con la gran diferencia y ventaja de que permitía comunicación multiplataformas. Con el paso de los años la aplicación mejoró permitiendo el envío de imágenes y recientemente audios. Conforme la aplicación avanzaba también lo hicieron sus competidoras que ofrecierón básicamente el mismo servicio con algunas diferencias o limitantes. Google con su Hangouts, Microsoft y su (no tan propio) Skype, los alemanes de Telegram, los japoneses de Line etcétera.

En lo personal me gusta mucho Hangouts pero sólo lo usamos uno de mis contactos y yo. El resto de mi agenda está en “el wats”, he intentado migrar a Telegram y sucede lo mismo, estoy atado por la mayoría a WhatsApp. Esto no es necesariamente malo, WhatsApp cumple con lo que promete e incluso mejora con el tiempo, en días recientes la aplicación liberó el servicio WhatsApp Web que permite llevar tus conversaciones a la PC por medio de una página web, con la desventaja de que tu teléfono tiene que continuar conectado a internet (¡cosa que no sucede con Hangouts, Telegram e incluso Skype eh!).

Todo lo anterior seguramente ya lo leyeron en otros lados pero la razón por la que yo escribo en este momento es que me sorprendió la cantidad de gente indignada porque WhatsApp bloqueó a los usuarios que no usen la App oficial y que se conecten al servicio mediante aplicaciones de terceros como lo son WhatsApp Plus:

wa+2 wa+1

¡Cuanto odio! Se me hace gracioso que tanta gente se ponga a ofender en los comentarios de la app y a poner calificaciones bajas porque les cerraron el acceso a una app por medio de otra app. Si bien la aplicación por la que reclaman ofrecía un plus a WhatsApp (ahhh ¡por eso el nombre!) están usando un servicio que no es de ellos, la app oficial paga por tener servidores en línea, a los cuales nos conectamos para poder intercambiar el meme de moda o criticar a escondidas lo feo de los zapatos de la secre del jefe y tienen todo el derecho e incluso obligación (por razones de seguridad) de bloquear el acceso a aplicaciones no verificadas.

Más gracioso me pareció el leer palabras como “envidia” en lo que debería ser una reseña de uso “AnTeZ d KrItiKrm3 iNt3nTa sUp3rArm3”.

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Why I am not Charlie

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a paper bird

imagesThere is no “but” about what happened at Charlie Hebdo yesterday. Some people published some cartoons, and some other people killed them for it.  Words and pictures can be beautiful or vile, pleasing or enraging, inspiring or offensive; but they exist on a different plane from physical violence, whether you want to call that plane spirit or imagination or culture, and to meet them with violence is an offense against the spirit and imagination and culture that distinguish humans. Nothing mitigates this monstrosity. There will be time to analyze why the killers did it, time to parse their backgrounds, their ideologies, their beliefs, time for sociologists and psychologists to add to understanding. There will be explanations, and the explanations will be important, but explanations aren’t the same as excuses. Words don’t kill, they must not be met by killing, and they will not make the killers’ culpability go away.

To abhor what was done to the victims, though, is not…

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Chaos cinema

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Siempre he sido admirador del cine en general, me declaro fan de los géneros de ciencia ficción, terror y de todos sus subgéneros, del suspenso y de la animación además de las películas de súper héroes, en menor grado las comedias y aún debajo las cintas románticas.
Me gusta dejarme llevar por la música y los efectos de sonido, me gusta tener la mirada fija en la pantalla y sumergirme por completo en la trama, de vez en cuando tengo algún comentario que comparto con mi acompañante pero casi siempre me los reservo para cuando termina la función.
En años recientes mis visitas al cine se han visto adornadas por todo tipo de inconvenientes (sin contar los refrescos sin sabor y gas o los botes de palomitas llenos de boronas) que son siempre ocasionados por la falta de respeto. Creo que la gente en México no sabe ir al cine, toman a una sala de cine como una extensión de la sala de su casa, suben los pies a los asientos de enfrente sin importar que haya gente sentada ahí, creen que es un buen lugar para platicar, que los chistecitos entre diálogos nos agradan a todos y que “la chacota” es agradecida. Siento que la película no les interesa en lo más mínimo, y que acudir al cine sólo es una forma de pasar el rato.
Acabo de leer un post que informa acerca de que en Francia están dejando de proyectar la película de Anabelle porque se han presentado altercados en diferentes salas y que lo mismo sucedió el año pasado pero con la película Actividad Paranormal 4. En estos casos creo que el problema es que la mayoría de gente atraída por el género son adolescentes, que en mi más sincera opinión son (salvo algunas excepciones) medio tontitos y egoístas por naturaleza, “Es la edad” dice la gente. El sábado pasado fui con mi esposa a la última proyección de la película de terror Líbranos del Mal y me encontré con varios pubertitos que no fueron conscientes de que había más personas en la sala además de ellos. Elegimos asientos céntricos en la 4ª fila pero al llegar a la sala y ver a las personas alrededor de ese lugar, decidimos bajarnos a la 8ª fila. A pesar de huir de la gente, ya cuando la película llevaba 20 minutos, detrás nuestro se sentaron 5 pubertos que llegaron jalando asientos y riéndose. Decidimos movernos 2 asientos pero aún así el escandalo era insufrible, ya a media película se cambiaron a los asientos de atrás otros dos pubertos del género “no me alcanzó para el hotel y en mi casa no puedo fajar” y la chica cada que cambiaba de posición pateaba el respaldo de mi asiento (Esa es otra, chicas lindas ¿¡Por que no pueden mantener sus pies quietos!? ¿Tienen que estirarlos, cruzarlos y subirlos a su asiento todo el tiempo? ¿No se cansan? Esto no me molestaría si fueran cuidadosas, pero no lo son y con cada movimiento que hacen ¡le regalan un puntapié al asiento de adelante! [Creo que fue demasiado para un paréntesis… pero esto tenía que ser escrito].) La película siguió y yo seguía sufriendo de los compañeros de sala, al final no falto el “¡Chaaaaleeee!” clásico de ese tipo de películas. En el mismo artículo de Anabelle citan a un siquiatra llamado Stéphane Clerget que dice: “Algunos de esos espectadores adolescentes gestionan muy mal su angustia o están mal educados y acaban cayendo en la violencia, mientras que otros, simplemente, se aprovechan del caos generalizado para ‘dejarse llevar’”. En mi opinión se aprovechan también del anonimato que les da la oscuridad de una sala de cine y pues YOLO.
Ojala estas situaciones fueran exclusivas de funciones de terror o de pubertos egoístas… pero no es así. Me encontré en Boxtrolls a una chica que iba acompañando a otra chica que cargaba a un bebé que por el tamaño podría jurar no tenía ni 3 meses de nacido, ok si tu niño no llora pues adelante llévalo al cine, y de hecho el bebé no dio problemas, ¡pero la acompañante! Desde que entro a la sala llevaba la luz de su celular encendida y en su afán de iluminar el camino para la amiga del bebé lampareó a todos los que nos cruzamos en su camino. Atiné a decirle “Amiga para eso son las luces azules”, ella respondió de manera altanera: “¿Qué?, ¿Me dijiste algo?”, yo: “Si, es que deslumbras con tu lamparita”. No respondió de manera verbal, pero si pasó pateando a mi hija y a mi mujer de camino a su asiento y todavía al salir de la sala me señalo acusándome con el hombre que la acompañaba.
Ojala la gente entienda algún día el significado que para algunas personas tiene una película y que en todo lugar sus acciones repercutirán en la gente que está a su alrededor aunque… si eso llegara a suceder, la situación del país en general sería muy diferente. ¡Chaaaaaale!

Mucha risa

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Lunes 27 de Mayo de 2014 7:30 de la mañana. Los pasillos de las estaciones del metro están como todas las mañanas al máximo de su capacidad, en las escaleras que comunican dos muy transitadas líneas se aglomera la gente a causa de la “dosificación de usuarios” que cada cierto tiempo se aplica con el fin de que los pasajeros no excedan el cupo de los andenes y así evitar accidentes. La gente se acomoda a lo largo del pasillo y los salvajes listillos de siempre lo hacen a los costados de las escaleras, se acumula más y más gente y también más salvajes a los costados pasan 10 minutos y los empujones se hacen presentes, al abrir las puertas que controlan el flujo de gente la fila empieza a avanzar y los salvajes empiezan a empujar, como siempre creyendo que los únicos que tienen prisa y los que deben pasar primero, son ellos. Entre la presión las personas de estatura baja son las que más sufren algunas con niños gritan exigiendo que se tenga cuidado, los salvajes las ignoran. En cierto punto mi persona alcanza las escaleras mientras un individuo, tal vez salvaje o victima de los mismos se cuelga de mi mochila, una chica frente a mí cae en las escaleras mientras yo jaloneo mi mochila intentando que el fulano se suelte de ella, me suelta y ayudo junto a un señor a que la chica se levante mientras exclamo “Aguanten” esperando no ser empujado y tirado mientras tomo el brazo de la señorita. Un sujeto pasa a mi lado justo atrás de la chica (y delante de mí) riéndose en tono de burla. Para ese punto mi paciencia ya está de regreso en casa dormida en mi cama y lo primero que hago (sin pensar en las consecuencias) es hacerle tropezar y empujarlo. El sujeto voltea y me encara con un “¿Qué?”. ¿Qué te pasa? respondo mientras la gente sigue pasando a nuestro alrededor, ¿Por qué me metes el pie? me cuestiona, Pendejo, ¿mucha pinche risa no? Le pregunto, Ni quien se ría de ti güey, me estoy riendo de la morra, responde señalando al camino que siguió la joven, ¡Por eso eres pendejo! Le replico ya con un tono más elevado, ¡Huevos! ¿pues que es de ti güey? Exclama, Pobre patán, ya camina ¡no vales mierda! le respondo con gesto de sorpresa y aún mas enojado (en ese momento un servidor estaba pensando en cuanto saldría la reparación de unos lentes rotos y en cuanto tardaría en curarse un ojito morado), un señor que al parecer se dio cuenta del pleitecito me toca el hombro y dice con una sonrisa: Déjelo joven, así son, mientras el envalentonado patán al ver que no se le hizo reventar mi lindo rostro, camina entre la multitud aventando a la gente que estaba a su paso.

ssssss Si para el trafico

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Nunca me ha gustado la frase “Si para el tráfico”, la considero de mal gusto (y eso que soy un naco) porque se me hace una clara referencia a una erección, aunque hoy le encontré un significado que tal vez sea más adecuado que el que clásicamente le damos.

Al llegar a mi centro de trabajo siempre me topo con un desmán que es provocado por la cercanía de varias escuelas y las mamás que a ellas llegan con sus hijos listos para ser botados desde sus camionetotas, dichas señoras, obvio ni se bajan, ni se orillan (poniendo en riesgo a todo mundo, chamaco incluido). Literalmente “Paran el tráfico”. Pero la de hoy no pertenece  a esos ya clásicos citadinos, esta me llamo un poco más la atención por tratarse de una señora que por la pereza que llevaba obviamente no llevaba a ningún niño con ella, en el cruce de avenida Coyoacán y Rodriguez Saro se detuvo, en su Atos con logos de la PGJ, empezó a manotear para llamar la atención del don que vende tamales en esa misma esquina, el señor apresurado se acerco al carro a tomar el pedido, y regreso a su puesto a procesarlo, el señor de los tamales apenas se iba alejando del carro cuando la luz del semáforo cambió a verde, la enorme fila de carros que se encontraba detrás de la señora empezó a pitar y a rebasarla aplicando las nunca faltantes miradas de odio y las señas con las manos. La señora tranquila y checándose el maquillaje en el retrovisor solo agitaba su mano derecha como en seña de “síganle con su desmadre, aquí la estresada no soy yo”. En mi mente sólo apareció la frase “¡Qué chingona!, literalmente Esa doña ¡sí para el tráfico!”.

Que feo sueño…

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Normalmente veo películas de terror en las noches sin miedo a quedarme pensando en estas y que de madrugada me despierte un sueño relacionado a Freddy Krueger, muñecos asesinos o una niña poseída haciendo un “upside-down moonwalk”. También tiendo a cenar comida muy “pesada” (¿de ahí vendrá el termino pesadilla?) y no sueño con hablar en publico en ropa interior o con olvidar estudiar para un examen. Sin embargo, la madrugada de hoy tuve uno de los peores sueños de los que tengo memoria, no recuerdo mucho pero lo que se quedó en mi cabeza es lo que me obligo a despertarme y no volver a dormir. Lo poco que recuerdo es que mi familia me estaba esperando en algún lugar que era lejano para ir caminando pero lo suficientemente cercano para que mi tacañería me permitiera abordar un taxi, al subir al taxi (como siempre lo hago) me asegure de que las puertas tuvieran seguro y de que los cristales estuvieran cerrados, después de avanzar unas cuadras, estábamos en una carretera estilo la México – Puebla y al acercarnos a un cerro el transito se detuvo, trate de ver a la lejanía la causa de la disminución de velocidad y note que los coches de adelante daban volantasos como tratando de esquivar algo, para después de la esquivada, acelerar con desesperación, al llegar el turno del taxi en el que viajaba noté que lo que todos trataban de esquivar era pedaceria humana; torsos, brazos, piernas y cabezas, noté que el origen de estos era la cima del cerro al costado de la pista y vi que los estaban dejando caer unos tipos con la cara cubierta con pasamontañas o pañuelos mientras algunos de ellos colgaban una manta. Cuando el chófer trataba de esquivar los restos, los tipos que seguían con su lúgubre lluvia soltaron un torso sobre el taxi donde iba yo, alcance a cerrar el cristal solo para ver como se manchaba de rojo mientras resbalaba por el la espalda de un desdichado. todavía en shock por el sonido que emitió el toldo del taxi al recibir ese golpe, noté que pese a la pericia del chófer estábamos pasando encima de los obstáculos que ocupaban gran parte de la carretera, escuché un sonido parecido al que hacen las hojas secas al pisarlas y de repente vi como en el parabrisas caía una cabeza. Hasta ahí pude soportar, me desperté con escalofríos y me apresure a encender la luz de mi reloj, 3:30 am todavía alcanzo a dormir 2 horas… solo espero no soñar de nuevo con eso.

Pese al cansancio que aún me invadía ya no logré conciliar el sueño. Me pasé esas dos horas pensando en por que esto que soñé ya mucha gente lo ve como algo común. Colgados, degollados, acribillados y disueltos; esas escenas antes solo se veían en las películas gore, y ahora es raro el día en que los periódicos no muestren imágenes parecidas creo que esto es lo que verdaderamente me asusta.

Cine Permanencia Voluntaria Presenta…

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Ya muchos años han pasado desde que mi mayor fuente de cine era la televisión abierta, aquellos tiempos en los que o rentabas un VHS o lo comprabas pirata (copiado en un cassette virgen y desde uno original que costaba como 60 pesos). Años en los que me producía emoción ver un comercial de “Cine Permanencia Voluntaria” de canal 5 que anunciaba que el sábado a partir de las 4 de la tarde pasarían la trilogía completa de Volver al Futuro, Los Gremlins, Los Critters, Indiana Jones, y no muy seguido hasta la primer trilogía de Star Wars, recuerdo que después de unos años se me hizo costumbre esperar la trilogía del sábado que después paso a ser trilogía plus 1 ya que durante una temporada pasaban 4 películas en lugar de tres (plus que casi siempre tenía relación con la trama, el director o el protagonista de la trilogía).

Años después por una razón ajena a mi entendimiento empezaron a pasar películas al azar y que sinceramente casi nunca me interesaban, en ocasiones pasaban una que si me gustaba pero después de ella alguna basurita que no merecía ni el esfuerzo de buscar el control remoto, por ejemplo: ponían “Volver al Futuro 2” después “Una Pareja Explosiva” y terminaban con “El Transportador 12” para rematar con algo que a mi sinceramente no me gusta aunque el resto de la población (y sobre todo las televisoras) parece que adora el pin… Box.

Actualmente ya no me acerco a la televisión abierta para ver películas, prefiero si es una película que adoro (nuevamente menciono a Volver al Futuro) comprar el DVD y verlo cuando me plazca y para las demás ya existen servicios como Netflix o los siempre incomprendidos torrents aunque en está ocasión estoy considerando conectar el cable coaxial a mi tele solo porque este fin de semana los canales 22 y 11 ofrecen una cartelera que merece atención.

El viernes 14 a eso de las 11:00 pm Cine del Once transmitirá “El Increíble Castillo Vagabundo” de Hayao Misaki, el sábado 15 por canal 11  a las 10:30 pm se podrá ver a Ernesto Laguardia cuando merecía un poco de mi respeto en “Principio y Fin” de Arturo Ripstein y el domingo uno puede desvelarse con la francesita “Amelie” de Yanpierr yunét o Jean-Pierre Jeunet para que no se enoje (obviamente el leerá esto) por canal 22 a las 10:00 pm y preferentemente con una taza de café en la mano, por canal once a la 1:30 de la madrugada se transmite “American Psycho” de Mary Harron protagonizada por ¡Batman! perdón, Christian Bale.

Es evidente que ambos canales le están echando ganitas en cuanto a programación se refiere, el domingo pasado me perdí Cronos de Guillermo del Toro y me enteré hasta el lunes (ni pedo). Aunque creo que el horario es un poco difícil para alguien con un trabajo Godinez como yo, creo que vale la pena echarle un ojito de vez en cuando. Me acuerdo de cuando me desvelaba esperando que volvieran a pasar “La Tarea” con María Rojo o una película española que me gusta bastante “Tesis”.

Fe de erratas. “El Increíble Castillo Vagabundo” no se transmite el viernes 14, si no hasta el domingo 16 a las 11:00 am. Por su atención y comprensión muchas gracias.

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Esta es mi humilde opinión… pero total ¿a mi quien chingaos me preguntó?